Soñando despierta

Karina Zárate

Una vez, en un lindo bosque, estaba una dulce jovencita llamada Victoria, que tenía 18 años de edad.

Ella era muy linda y tierna, de cabello rubio, ojos azules, estatura promedio…

Era una joven muy hermosa y le gustaba salir a pasear por el bosque, acompañada por su hermanito Víctor y su cachorra Nala; los tres salían muy felices a pasear todos los días. Parecía que solo estaban ellos tres en el bosque.

Victoria tenía una maravillosa voz, así es que cantaba con su hermano mientras paseaban por el bosque.

Mientras paseaban y cantaban por el bosque, Víctor interrumpió a Victoria…

-¡Hermanita! ¿Por qué no sales de este bosque y te vas a perseguir tu sueño.

-Hermanito mío: por más que sueñe con ser una gran cantante y tener mis propias canciones, jamás te dejaría en este bosque. Ni a ti, ni a nuestra mamá, a pesar de que ella casi no está en casa, y claro, tu sabes que amo a la pequeña Nala, pero no puedo separarme de ustedes, hermanito. Yo los amo.

-Victoria y ¿por qué no nos vamos todos juntos a la capital y puedes cumplir tu sueño, señaló el hermano sin saber su situación económica

-Algún día hermanito, algún día podemos cumplir mi sueño juntos, por mientras estoy feliz cantando aquí con ustedes dos.

En otra tarde paseo, Victoria empezó a cantar como de costumbre junto con su hermano que la seguía bailando, cuando se encontraron en el bosque con un muchacho realmente atractivo de ojos café claro, largas pestañas y alto.

Era Fernando y cuando escuchó cantar a Victoria se le acercó.

-¡Wow!, qué hermosa voz tienes, enserio me impresionas, cantas de maravilla, jamás había escuchado a nadie con una voz tan dulce y bella como la tuya.

-¡Gracias! Perdón, pero ¿te conozco?

-No, tristemente no me conoces y no te conozco, pero escuche tu voz en este bosque y quería saber quién era ese bello ángel que estaba cantando y decidí acercarme, pero perdón, discúlpame si molesté.

-No, está bien, no me molestas, quédate a platicar con nosotros si gustas y gracias, ¿Cómo te llamas?, le preguntó con aires de duda, incluso sabiendo que estaba en riesgo.

-Mi nombre es Fernando, vengo de la capital, soy cantante, por eso quisiera saber tu bello nombre, y saber si no te gustaría irte conmigo a la capital para que hagas unas cuantas canciones junto conmigo, ya que estoy a punto de sacar mi nuevo álbum.

-¿Es enserio?- le preguntó con entusiasmo. -Eres cantante, ese es mi gran sueño y me encantaría poder cumplirlo, mi nombre es Victoria y vivo cerca de este bosque junto con mi hermano y mi mamá. ¡ah! y claro, con mi adorada perrita Nala, pero no sé si podré irme contigo a la capital ya que no me gustaría dejar a mi familia aquí.

-Pues espero poder convencerte porque tienes una maravillosa voz, pero lo único que necesitas son diez mil pesos y listo, ya serás una gran cantante junto conmigo. ¿Qué dices?, ¿te animas?

-No lo sé, déjame pensarlo y nos vemos aquí mismo en el bosque el día de mañana a las 5 de la tarde, ¿ok?

-Está bien, nos vemos, hasta mañana.

Cuando los tres van camino a su casa…

-Hermanita Sí te gustaría irte a la capital con Fernando vedad-, le pregunta Víctor.

-No lo sé hermanito porque nos los quiero dejar a ustedes aquí, yo los amo y no sé qué haría sin ustedes, pero por otro lado, al fin estaría cumpliendo mi sueño de ser cantante, aunque claro, para eso tendrá que pasar unos meses. Además yo tengo los diez mil pesos que me pide Fernando y hasta más, y con eso me puedo mantener allá en la capital sin tener que molestarlos o estarle quitando dinero a mamá, pero no lo sé hermanito, tengo toda la noche para pensar y en la mañana veremos.

Al día siguiente Victoria se levanta con mucha energía y buscado cosas.

-Si te irás, ¿verdad, Victoria?

-Hermanito, no te quiero dejar, pero este es mi sueño, tú mismo me dijiste que porque no me iba a cumplirlo y pues ahora que tengo la oportunidad y el dinero no lo puedo desaprovechar. Prometo venir todos los fines de semana a visitarte y te mandaré dinero en cuanto me llegue mi primer sueldo. Un día de estos te vas conmigo a la capital para que conozcas y divertirnos juntos, ¿te parece?

-Hermanita querida, no te pongas triste, sé que al fin estás cumpliendo tu sueño, es lo que tu querías, y eso me hace feliz a mí, aunque no te veré tan seguido como ahorita, pero no te preocupes, en cuanto saques tu primer disco yo iré corriendo a comprarlo y seré tu fan número uno.

-Hermanito, gracias por apoyarme, sé que me entiendes, pero llegó la hora de irme, te prometo regresar lo antes posible, nos vemos muy pronto, no olvides que te quiero.

Victoria se encontró con Fernando en el bosque, y Fernando vio que Victoria traía unas cuantas maletas.

-Al parecer te decidiste y dijiste que sí a mi oferta, así es que vamos a iniciar una nueva aventura.

-¡Sí! Me decidí a cumplir mi sueño, aunque me duela dejar a mi familia, sé que esto es lo mejor para mí, ¡vámonos!- dijo Victoria con un tono de terror ante la incertidumbre.

Al llegar a la capital…

-¿Traes los diez mil pesos que te comenté?-, pregunta Fernando.

-Claro, y traigo un poco más que son mis ahorros para poder mantenerme en lo que consigo un trabajo o en lo que la disquera me comienza a pagar.

-Muy bien, porque ocupo que me des ese dinero ahorita para pagar unas cosas que debo, y ¿cuánto dinero traes de tus ahorros?

Victoria se asustó por las palabras de Fernando. Sentía que algo no andaba bien.

-Traigo los diez mil pesos que me pediste y 20 mil para mantenerme en lo que consigo un trabajo, ¿por qué?

-Dame los diez mil y también los veinte mil para guardártelos. Conmigo va a estar seguro tu dinero, es una ciudad nueva para ti.

Victoria demasiado asustada le dio su dinero, sentía deuda solo porque la ayudó a cumplir su sueño. Cuando llegaron a la supuesta casa de Fernando, Victoria bajó sus maletas del vehículo de Fernando y este le abre su casa.

-Aquí te puedes quedar el tiempo que quieras, mientras la disquera te paga un buen sueldo.

Victoria entra a la casa y le da las gracias a Fernando por todo lo que está haciendo por ella.

-Bueno, te dejo en tu casa, descansa el resto del día y nos vemos mañana para empezar en la disquera. Gracias por el dinero, te debo una, me has salvado la vida. Nos vemos mañana a las diez.

-Hasta mañana.

A la mañana siguiente, Victoria se levantó demasiado emocionada porque comenzaría a hacer realidad su sueño. Se puso a desayunar, se bañó y se vistió y solo faltaba que Fernando llegara por ella.

Pasaron dos horas después de lo acordado y Fernando todavía no llegaba; y cuando Victoria trataba de llamarlo al celular, él no contestaba. Al pasar cinco horas de la hora que habían dicho, comenzaron a llegar patrullas a la casa donde estaba Victoria, a lo que ella, un poco asustada, sale de la casa y les pregunta a los oficiales lo que pasaba.

-Jovencita, nos reportaron que aayer estuvo aquí Fernando Domínguez uno de los principales 10 más buscados en la capital y queremos saber si usted sabía algo de él.

-Claro que sé de él, me dijo que me quedara en esta casa porque hoy iríamos a una disquera en la que él trabaja. Él me ayudaría a cumplir mi sueño, además le di treinta mil pesos para que pagara unas cosas que debía.

-Señorita, pues lamento decirle que usted ha sido estafada, ¿le gustaría acompañarnos a las oficinas para poner una denuncia en contra de Fernando Domínguez?

A Victoria solo le quedó llorar por el engaño y por perder su dinero.

Al llegar a la delegación, Victoria se da cuenta que no es la única que ha sido estafada por Fernando si no que había más personas a las que les había dicho que les ayudaría a cumplir sus sueños, y que al igual que a Victoria, iban a denunciarlo por impostor.

Victoria decidió regresar con su familia después de ponerle la demanda. Al paso del tiempo Victoria se enteró que por fin habían atrapado a Fernando y que los oficiales harían todo lo posible para que Fernando pague cada centavo que le robó a Victoria y a sus demás víctimas, así es que Victoria iba muy seguido a la capital.

Un día en el que Victoria fue a cobrar su dinero vio a Fernando y él quiso hablar con ella. -Entonces los pasaron a una sala.

-Perdón por lo que hice, pero yo vengo de una familia muy pobre y el dinero que te pedí fue para llevarle alimento a mi familia, y prometo que te lo pagaré.

– Yo solo espero que me cumplas y no te escapes.

Parecía que a Victoria le importaba más el engaño que el dinero perdido. Cuando Victoria abrió la puerta para irse de la sala, Fernando corrió y se escapó de la cárcel, por lo que los policías salieron de inmediato a perseguirlo por las calles, pero lamentablemente no lo pudieron encontrar.

En lo que Victoria esperaba en la delegación para saber qué había pasado con Fernando comenzó a escuchar música y a cantar en voz bajita. Al empezar a cantar llamó la atención del joven que tenía a un lado ya que a él también le gustaba cantar y su padre tenía una compañía de música, el nombre de este joven era Jesús.

Victoria seguía cantando y Jesús decidió grabar su voz para mostrársela a su padre.

-¡Adiós, ángel con bella voz!, le gritó Jesús.

-Perdón, ¿me hablas a mí?

-Sí, a ti. Tienes una hermosa voz, jamás había escuchado una voz tan angelical como la tuya.

-¡Adiós, extraño, ya me tengo que ir, nos vemos aquí mañana!

Al siguiente día Victoria fue a la delegación y se encontró con Jesús y comenzaron a hablar acerca de su amor por la música y sobre sus metas que esperaban lograr. A las dos horas decidieron salir de la delegación e ir a comer.

Cuando estaban comiendo, Jesús le comentó a Victoria que su padre trabajaba en una compañía de música y que el día de ayer la había grabado mientras cantaba para mostrárselo a su padre.

-¿Qué te dijo tu padre acerca de mi canto?

-Pues me dijo algo relacionado con tus metas, y que si querías ir al estudio a grabar unas cuantas canciones para que escuchara tu voz y saber si te gustaba la idea de que con el tiempo puedas hacer tu propio disco. Victoria saltando de la emoción contesta rápido que sí.

Al día siguiente los dos van a la compañía de música del padre de Jesús, y Victoria más feliz que nunca empieza a conocer todo el ambiente sobre la música.

Pasaron cinco meses y Victoria sacó su primer disco y como su hermano se lo dijo, él era su fan número uno.

(Así es como nunca debemos rendirnos y siempre seguir adelante para cumplir nuestros sueños).

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